Cobijando Sueños es un grupo de mujeres que tejen mantas para los bebés
Más de 300 pequeñas almas están siendo abrazadas cálidamente durante los duros inviernos y también en las tibias primaveras por redes solidarias. Estas redes están integradas sobre todo por mujeres de distintas edades, profesiones y clases sociales, quienes en una tarea silenciosa y cotidiana— a puertas cerradas o en el lugares públicos— se juntan a tejer, con el deseo de abrigar a mas de un corazón, que espera, tener un merecido lugar cálido y amoroso en esta vida que nos cobija a todos.
Una de estas redes fue bautizada “Cobijando Sueños”. Su apuesta es articularse para tejer mantas de bebés, con diversos materiales, colores y técnicas, para donar a distintas salas de neonatologías de hospitales públicos u hogares de huérfanos, donde las entregas son bien recibidas.
Cambian tardes de buraco o paseos por shoppings por solidaridad. Por generaciones, muchas mujeres se han comunicado a través del tejido —desde culturas ancestrales hasta la actualidad—, donde se va entrelazando la vida, lazo a lazo, hebra a hebra. El tejido es lo aprendido y lo que queda por “aprender”; el espacio del tiempo donde muchas mujeres esperan: la llegada de un hijo o de un nieto, de un amor (como Penélope esperando a su hombre volviendo de la guerra); o la espera tejida del pescador que cosechará de lo más profundo del río o del mar su pesca.
El tejido a dado forma a miles de manifestaciones artísticas, culturales y sociales y ha enlazado cuerpos en el abrigo. Detrás de cada tejido hay un proceso de producción: el artesanal, de las manos de tejedoras, hilanderas o simplemente mujeres que han aprendido de sus madres o abuelas; o en el industrial: donde un proceso en serie involucra a distintos eslabones de una cadena. De una u otra manera, son procesos que van uno enlazados a otro. Nada se da sin la ayuda del otro. El movimiento es en cadena. Cuando la trama social se rompe, se quiebra o se agujerea, comienzan a gestarse
estas nuevas redes, que se van tejiendo al ritmo del amor y la solidaridad. Y en la medida que esas redes se forman, se dan a conocer, se amplían y multiplican. Un proceso donde la suma es más importante que la pertenencia.
Quienes deseen participar con esta red ya sea con trabajo, lanas, mantas u otros materiales pueden dirigirse a estos lugares: Entre Ríos 1181, de lunes a viernes , de 9 a 19 o comunicarse con Graciela Martin, al email: gramar12@homail.com. La Asociación de Ex Combatientes de Malvinas, siempre presentes en las acciones solidarias, también participan de este proyecto, por lo cual, se puede dejar materiales en Ayacucho 1477 de lunes a viernes de 9 a 14.