Este mes se cumplen 75 años de la labor que inició el sacerdote Luis Orione en Rosario. Todo comenzó por una escuela en el barrio Refinería y luego se extendió por todo el país con el objetivo de atender a los discapacitados en riesgo social. En la ciudad asiste a más de 170 personas con discapacidad a través de: la escuela especial N° 1250 Padre Enrique Contardi,el Cottolengo y el hogar con Centro de Día. Además la obra cuenta con la escuela Boneo y la parroquia San Juan Evangelista.
En silencio pero con eficacia se desarrolló la gran labor asistencial de la mano de don Luis Orione quien llegó a Rosario en 1935 convocado por el obispo,entonces Monseñor Antonio Caggiano.
Hoy la obra la continúan sus seguidores a través de la Asociación Civil Pequeña Obra de la Divina Providencia Don Orione,una entidad sin fines de lucro,con una reconocida trayectoria en todo el país en la atención de personas con discapacidad, especialmente aquellas que social y económicamente están más desprotegidas.
En Rosario funcionan los hogares Padre Tiburcio (Gorriti 461), con 15 residentes varones y Hermano Marciano (Corvalán 327) con 12 mujeres. A su vez, el centro de día Don Orione asiste a los residentes de estos dos hogares.
Por su parte, el Pequeño Cottolengo de General Lagos tiene 118 residentes permanentes.
Y la escuela especial N° 1250 Padre Enrique Contardi cuenta con 18 alumnos y un aula radial en Rosario a la que asisten 16 alumnos, y desde allí se asesora a escuelas normales que participan del proyecto de integración, llegando de este modo a más de 50 alumnos.
En cada uno de estos centros trabaja un equipo interdisciplinario de profesionales médicos, psicólogos, kinesiólogos,fonoaudiólogos y musicoterapistas entre otros. De esta manera se brinda una atención integral a cada persona, con especial énfasis en una mejor calidad de vida.
“Buscamos cubrir las necesidades básicas como salud,alimentación, vestido, vivienda,además de otras más específicas,por lo cual se dictan talleres educativos, de rehabilitación, ayudas técnicas, desarrollo de habilidades y destrezas”,explicaron desde la institución. Junto con esto no faltan los espacios recreativos,deportivos y las actividades comunitarias.
La Obra Don Orione es un ejemplo de solidaridad y profundo compromiso con el prójimo más doliente. Quienes trabajan allí lo hacen desde el corazón, promoviendo y sosteniendo vínculos en todos los niveles.
Más información: www.donorione.org.ar.