12-09-76

Son de La Lata y ganaron el torneo rosarino de futsal

Pertenecen al equipo María Madre de La Lata y son de la parroquia de ese barrio. Allí trabajan dos sacerdotes y más de 50 voluntarios para evitar el consumo de drogas

La parroquia María Madre de Dios está ubicada en Paraguay 3011, en el corazón del barrio La Lata. Más de 50 chicos de entre 7 y 14 años entrenan futsal y este año fueron los campeones de la liga rosarina de fútbol de salón. Allí el deporte es clave para evitar la calle y las adicciones.
Hace dos años el arzobispado local, Eduardo Martín, dio un fuerte impulso a la tarea de la Iglesia en las zonas marginadas de Rosario, y dispuso que más sacerdotes y más recursos se destinaran a estos lugares.
“Antes había un solo sacerdote y ahora somos dos”, cuenta el padre Gonzalo Carbone quien desde hace dos años vive en la villa La Lata. En diálogo con La Capital advierte: “Tenemos que desmitificar la zona y a sus habitantes”, y por eso prefiere utilizar la palabra barrio en vez de villa para hablar de la zona que está a poco más de 10 cuadras de avenida Pellegrini.
Esta es una de las tantas actividades que llevan adelante los sacerdotes, junto a más de 50 voluntarios y varias ONGs que se acercan a ayudar.
En los salones parroquiales funcionan talleres laborales de electricidad, carpintería y sublimado, que es estampar distintos motivos decorativos en remeras, tazas o gorras.
No son pocas las mujeres que se asisten a los talleres de costura, corte y confección. Allí diseñan la ropa para ellas y para sus hijos.
La parroquia está abierta de lunes a lunes, y también se desarrollan talleres culturales, danza, percusión, guitarra y hip hop. Todos los días los chicos acuden a hacer la tarea y otro día se dan clases de catequesis, aunque la parroquia está abierta a todos los credos.
“Empezamos con un trabajo meramente social, porque es fundamental la promoción humana”, acota el joven sacerdote.
En los salones parroquiales este año comenzó a funcionar una escuela primaria para adultos (radial de una oficial), a la que asisten 12 alumnos y una secundaria que ya cuenta con 20 personas. Se trata de un Eempa dependiente de Nuestra Señora de la Merced.
Los problemas más graves del barrio son la falta de presencia y autoridad paterna, la deserción escolar, la falta de oportunidades laborales y el consumo de drogas. “Hay que pensar que a los 20 años un chico no sabe leer ni escribir, no puede conseguir un trabajo y nunca recibió un no en su casa. Por eso es muy difícil reinsertarlos porque no es que no quieran trabajar sino que no pueden”, aclaró el cura.
Desde la parroquia también se anima a los chicos a practicar deportes como una manera de inserción social y de que logren una ocupación del tiempo. Más de 50 chicos de entre 7 y 14 años practican fútbol de salón y las chicas hacen handboll y vóley. Todo, en la calle.
Los chicos también plantaron plantas en un terreno donde solo había basura. Hoy relucen coloridas flores donde antes no habían logrado erradicar los desperdicios.
A fines del año pasado los chicos tuvieron una gran sorpresa. Rosario Solidaria logró que los jugadores de River Plate visitaran la parroquia y donaron pelotas, conos y otros materiales para la práctica del deporte. Pero no todo terminó allí. Voluntarios de MC Catering donaron todos los botines para que los chicos puedan practicar adecuadamente.
Hoy, lo que más se necesita son voluntarios, personas que puedan dar una mano y enseñar lo que sabe. Allí todo es útil y todo suma.
Contacto: Los interesados pueden escribir a la página: www.facebook.com/parroquiamariamadrededios. O escribir a Rosario Solidaria: rossolidaria@gmail.com