29-08-17

Las Damas Rosadas cumplen 10 años atendiendo niños

Donan su tiempo, su amor y su sonrisa a los chicos que se atienden en el Hospital de Niños Zona Norte. Consiguen ropa, juegos y pañales. Necesitan más manos

Este año las mujeres que integran el Voluntariado Damas Rosadas del Hospital de Niños Zona Norte cumplen 10 años de servicio ininterrumpido a los chicos que se atienden en ese efector municipal. Las mueve el deseo de dar, hacer felices a esos pequeños que están sufriendo. Y sin duda, lo logran, pero necesitan más personas que se sumen para llegar a más niños. La mayoría de las Damas Rosadas son mujeres jubiladas que, luego de muchos años de trabajo, quieren seguir sintiéndose útiles y ocupar su tiempo en esas actividades que siempre quisieron hacer y no pudieron por falta de tiempo.
Mirta Acosta es la que está desde los comienzos. El grupo surgió cuando el doctor Roberto Carra, fundador del Hospital, pidió ayuda para fundar el voluntariado. Actualmente son más de 20 mujeres permiten que el servicio funcione de lunes a viernes de 9 a 11 y miércoles y jueves de 15 a 17.
Cada una realiza la tarea que más le gusta. Alguna eligen recorrer las salas donde están los chicos internados y allí los visitan, charlas con las mamás y detectan cuáles son las necesidades. “A veces necesitan ropa, elementos de higiene o pañales, pero sobre todo lo que más requieren es poder charlar con alguien”, cuentan reunidas en la sala del primer piso destinada a guardar todas las donaciones.
Cuando pueden llevan la biblioteca móvil que armaron, gracias a la fundación Virginia Fidelli, a la sala de espera y allí cuentan cuentos a los pequeños que esperan ser atendidos o despliegan juegos de mesa para que el tiempo se pase un poco más rápido.
Otras prefieren estar en la oficina del voluntariado y se ocupan de que todas las donaciones estén ordenadas, de manera que se las encuentren rápidamente.
“Muchas veces los mismos médicos nos piden cuando ven que hay pacientes que necesitan algo”, agregan. En el hospital hay 31 camas, 10 más en terapia, hospital de día y la guardia, además de los que están en las salas de espera. ¿Por qué ser parte? Susana Martínez hace seis años que se traslada desde Alvear hasta el hospital de zona norte. Se toma dos colectivos todos los viernes, para ayudar en el hospital. “Me enteré del voluntariado porque me contaron en la iglesia cristiana a la que voy. Empecé y no lo dejé más”, confiesa la voluntaria
Por su parte, Amelia García se traslada desde Fisherton todos los viernes. Ella ya participaba en otro voluntariado, pero cuando cerró su negocio pudo dedicar más tiempo y decidió hacerlo en el hospital.
Todas coincidieron con la afirmación de Liliana Bo que señala que ser voluntaria es “devolver un poco lo que uno recibió en la vida”. En la charla, Patricia Pautrier al igual que Analía Berti aseguran que allí encontraron un grupo de amigas. “Además esto te sirve como terapia”, dice Patricia y todas se ríen sin disimular que allí lo pasan bien, además de ayudar y compartir con otras mujeres.
“Ser voluntaria te ayuda a salir de tu burbuja y a aprender de los demás y de cómo viven otras personas”, aseguran y coinciden enque siempre reciben mucho más de lo que dan”.
En cuanto a quienes pueden decir que es muy duro ver sufrir a los chicos, las voluntarias explicaron que se pueden hacer distintas actividades y que no siempre se está en contacto con los niños. “Es mucho peor no estar”, cerraron. Las donaciones Las voluntarias reciben juguetes, ropa, zapatos, material didácticos, cuentos para pintar, libros, ceritas, fibras y juegos de mesa, entre otras donaciones. Lo que allí no se usa, se destina a otras instituciones. Cómo contactarse
De lunes a viernes, de 9 a 11, en el hospital de av. de los Trabajadores 1331, o llamar a los teléfonos 156-027529 y 4543772. En Facebook: Voluntariado Damas Rosadas