15-08-17

Deportista trasplantada y campeona mundial

Gracias a que su mamá le donó un riñón, Estefanía Libonatti hoy puede vivir y realizar lo que más le gusta: el deporte. Es la única rosarina que ganó una medalla en Málaga

Durante la jornada electoral de los días pasados, se realizó una intensa difusión sobre la importancia de la donación de órganos. Estefanía Libonatti es un ejemplo de lo que puede lograr gracias a la generosidad de un donante. Estefanía, de 28 años, es la única chica trasplantada rosarina que ganó tres medallas en la XXI Edición de los Juegos Mundiales de Trasplantados Málaga 2017, que se realizó el mes pasado. Ella es un ejemplo de superación constante.
Hace cinco años, Norma Córdoba, madre de Estefanía, se hizo los estudios y vio que era compatible. Entonces no lo dudó, y decidió donarle un riñón. Desde entonces la vida de su hija cambió para siempre.
Siempre fue deportista y después de esa cirugía decisiva creyó que el deporte se iba a acabar en su vida.
Sin embargo, poco a poco retomó la cancha y volvió a jugar al vóley. El año pasado participó de los XI Juegos Argentinos y VIII Latinoamericanos para Trasplantados que se celebraron en Mendoza. De allí volvió con seis medallas de oro, en salto en largo, 100 metros en velocidad, tenis de mesa single, tenis de mesa doble, tenis de mesa doble mixto, y en lanzamiento de pelota.
Este año se animó a más. Entrenando sola se preparó para competir en los juegos mundiales de deportistas trasplantados que se realizaron en Málaga, España, y también triunfó.
Estefanía logró la medalla de plata en vóley, luego de una intensa final contra Holanda, la de bronce en salto en largo y otra plateada en ball throw, lanzamiento de pelota.
Feliz de haber podido vivir esa experiencia, en diálogo con este diario cuenta: “Fueron competencias muy exigentes y desafiantes. Sabíamos que iba a ser difícil, pero lo logramos”.
Con franqueza dice que lo que más le gustó fue “la posibilidad de compartir esa semana con toda esa gente, porque cenábamos todos juntos y nos contábamos nuestras historias, en inglés o como podíamos”, relata.
De Argentina participaron 51 deportistas, Estefanía la única rosarina y santafesina, y trajeron 57 medallas. El equipo quedó en décimo lugar, entre los 52 países que participaron.
Pero Estefanía no sólo es deportista, también es mamá de Bautista de 3 años y el año próximo va a retomar lo poco que le queda del profesorado de educación física. Además entrena a otros deportistas trasplantados (ver aparte). Ahora se tomó unos días pero en breve comenzará a entrenar para participar de la competencia nacional, que serán el año próximo. Y continuará difundiendo con su vida la importancia que tiene la donación de órganos.
Una organización que fomenta el deporte Estefanía y su mamá, Norma Córdoba son deportistas y quieren que muchas personas puedan sumarse a este equipo. Por eso impulsan el grupo “Again. Volver a empezar después de un trasplante”, con el objetivo de que trasplantados, donantes y personas en diálisis se sumen a la práctica del ejercicio físico. Sólo ellas, como donante y receptora, saben cuánto les ayudó la práctica deportiva para llevar los momentos más duros de su vida. Además de los incontables beneficios para la salud física.
Actualmente, practican y enseñan atletismo en el Estadio Municipal Jorge Newery, Ovidio Lagos 2501, los sábados desde las 10 y los martes por la tarde.
A su vez, Estefanía entrena al equipo de vóley, que juega los miércoles en el club Biblioteca Rosario Oeste (Chubut 5800).
Para contactarse escribir al Faceook: Again, volver a empezar después de un trasplante