23-05-13

Juntos niños y abuelos celebran la vida

El Hogar está llevando adelante un proyecto que busca integrar a los chicos de un jardín de infantes con adultos mayores que viven en un asilo. Una experiencia para imitar

En el gran edificio de Laprida 2129, donde durante muchos años funcionó el Hogar de Huérfanos, hoy tiene lugar diversas iniciativas de carácter social.
Una sector del edificio está alquilado a un geriátrico y en otro sector el jardín de infantes N° 1005 con más de 120 niños. Desde hace un tiempo se están realizando actividades en conjunto con chicos y abuelos del asilo con el objetivo de integrar los dos extremos de la vida.
Una de las actividades tuvo lugar el miércoles pasado, cuando las abuelas entrelazaban lanas en el taller de tejido, y los niños de salita de tres, entraron, de la mano de las maestras, para invitar a las tejedoras a la función de títeres que se realizará en el jardín.
Las abuelas sacaron sus ojos de las agujas para recibir a los niños y se lamentaron de no tener alguna golosina para darles.
Una de ellas no pudo ocultar su emoción y explicó que cada vez que los ve recuerda a su bisnieto al que extraña mucho.
Por su parte, los niños avanzaban tímidamente, hasta que entraron en confianza y se pusieron a conversar _balbuceando pocas palabras_ con las abuelas, a la vez que les entregaban una tarjeta de invitación para la función de títeres que tendrá lugar en el jardín. Una sonrisa de felicidad y alegría se dibujó en el rostro de las mujeres que volvían a tener la oportunidad de brindar cariño.
La semana próxima deberán retribuir esta visita y concurrir a la obra de teatro con títeres que realizarán los chiquitos.
Esta actividad se enmarca en el proyecto Abriendo Puertas que diseñaron las voluntarias de El Hogar, en conjunto con profesionales del geriátrico y las docentes del jardín.
“El objetivo es recuperar la cultura del respeto por los mayores y favorecer el acercamiento entre las generaciones, propiciando el intercambio de experiencias”, explicó, Gabriela Maccagni, directora del jardín.
“Muchos adultos mayores recuperan nuevas fuerzas a través de la transmisión de su experiencia. Ellos también son capaces de estimular a los niños y que los pequeños aprendan de la experiencia adquirida”, señalaron. Se trata de acciones que buscan incrementar la convivencia.
Los niños, a través de este proyecto, aprenden sobre el proceso de envejecimiento y entienden que los adultos mayores también necesitan ayuda, jugar y transmitir conocimientos.
Este proyecto también tiene una función terapéutica y rehabilitadora que permite mejorar la calidad de vida del adulto mayor. Para el calendario 2017 Este año abuelos y niños compartirán una actividad por mes. La próxima semana celebrarán juntos el día de los jardines y en junio se reunirán para prepara escarapelas y banderas para adornar tanto el jardín como el geriátrico.
Más adelante celebrarán el Día del Amigo, con una merienda compartida. A la vez, los niños harán una muestra de dibujos, y las abuelas exhibirán las obras que del taller de tejido.
“Nos llena de alegría poder abrir este espacio tanto para los adultos mayores como para los niños y que las dos generaciones se puedan beneficiar, y queremos seguir creciendo”, concluyó la presidenta de El Hogar, Laura Borghi. El Hogar está llevando adelante un proyecto que busca integrar a los chicos de un jardín de infantes con adultos mayores que viven en un asilo. Una experiencia para imitar
La experiencia de compartir un rato con niños de jardín de infantes y abuelas de un geriátrico es única. Allí se ve cómo pueden enriquecerse mutuamente los extremos de la vida, sobre todo porque niños y adultos despiertan emociones profundas y genuinas. La experiencia la comenzaron a realizar en El Hogar (ex hogar de huérfanos) por iniciativa de las voluntarias.
En el gran edificio de Laprida 2129, donde durante muchos años funcionó el Hogar de Huérfanos, hoy tiene lugar diversas iniciativas de carácter social.
Una sector del edificio está alquilado a un geriátrico y en otro sector el jardín de infantes N° 1005 con más de 120 niños. Desde hace un tiempo se están realizando actividades en conjunto con chicos y abuelos del asilo con el objetivo de integrar los dos extremos de la vida.
Una de las actividades tuvo lugar el miércoles pasado, cuando las abuelas entrelazaban lanas en el taller de tejido, y los niños de salita de tres, entraron, de la mano de las maestras, para invitar a las tejedoras a la función de títeres que se realizará en el jardín.
Las abuelas sacaron sus ojos de las agujas para recibir a los niños y se lamentaron de no tener alguna golosina para darles.
Una de ellas no pudo ocultar su emoción y explicó que cada vez que los ve recuerda a su bisnieto al que extraña mucho.
Por su parte, los niños avanzaban tímidamente, hasta que entraron en confianza y se pusieron a conversar _balbuceando pocas palabras_ con las abuelas, a la vez que les entregaban una tarjeta de invitación para la función de títeres que tendrá lugar en el jardín. Una sonrisa de felicidad y alegría se dibujó en el rostro de las mujeres que volvían a tener la oportunidad de brindar cariño.
La semana próxima deberán retribuir esta visita y concurrir a la obra de teatro con títeres que realizarán los chiquitos.
Esta actividad se enmarca en el proyecto Abriendo Puertas que diseñaron las voluntarias de El Hogar, en conjunto con profesionales del geriátrico y las docentes del jardín.
“El objetivo es recuperar la cultura del respeto por los mayores y favorecer el acercamiento entre las generaciones, propiciando el intercambio de experiencias”, explicó, Gabriela Maccagni, directora del jardín.
“Muchos adultos mayores recuperan nuevas fuerzas a través de la transmisión de su experiencia. Ellos también son capaces de estimular a los niños y que los pequeños aprendan de la experiencia adquirida”, señalaron. Se trata de acciones que buscan incrementar la convivencia.
Los niños, a través de este proyecto, aprenden sobre el proceso de envejecimiento y entienden que los adultos mayores también necesitan ayuda, jugar y transmitir conocimientos.
Este proyecto también tiene una función terapéutica y rehabilitadora que permite mejorar la calidad de vida del adulto mayor. Para el calendario 2017 Este año abuelos y niños compartirán una actividad por mes. La próxima semana celebrarán juntos el día de los jardines y en junio se reunirán para prepara escarapelas y banderas para adornar tanto el jardín como el ger
Más adelante celebrarán el Día del Amigo, con una merienda compartida. A la vez, los niños harán una muestra de dibujos, y las abuelas exhibirán las obras que del taller de tejido.
“Nos llena de alegría poder abrir este espacio tanto para los adultos mayores como para los niños y que las dos generaciones se puedan beneficiar, y queremos seguir creciendo”, concluyó la presidenta de El Hogar, Laura Borghi.