Página Solidaria

Los percheros solidarios se multiplican en la ciudad

Consiste en dejar ropa de abrigo en buen estado para que quien la necesite la pueda retirar en forma gratuita. Ya hay en varios barrios de Rosario

Por iniciativa de Rosario Solidaria, cuando empezaron los primeros fríos se colocó un perchero solidario en la ex maternidad Martin. Allí quienes quieren pueden donar su ropa de abrigo, siempre y cuando esté en buenas condiciones y sea de invierno. Por su parte, las personas que necesitan indumentaria la pueden retirar en forma gratuita y anónima de ese perchero. La idea se replicó en los barrios y la ciudad ya cuenta con varias de estas iniciativas en parques y esquinas. El sábado pasado se inauguró el último en pleno corazón de Fisherton.
Mariana es integrante del grupo Rosario Solidaria y desde hace varios años es quien se ocupa de armar las mantas de cuadrados de lanas que confeccionan más de 50 tejedoras. La habilidad manual la tiene y las ganas de ayudar también, por eso desde que surgió esta iniciativa confeccionó más de 300 mantas para repartir a quienes duermen en la calle y a los que pernoctan en los refugios.
Sin embargo, como varios vecinos de la ciudad, decidió hacer algo más: colocar un perchero solidario en pleno corazón de Fisherton, cerca de su casa para poder llenarlo cuando haga falta.
Todo comenzó juntando en su casa la ropa de abrigo que sus amigos le empezaron a donar cuando comentó la iniciativa. Y así se armó de un “stock” importante para abrir el perchero que quedó inaugurado el sábado en la plaza seca de Wilde y Comenius, frente a la estación de trenes Antártida, y a una cuadra de la rotonda de Wilde y Córdoba.
“El otro día vi a unos chicos adolescentes que miraban el perchero pero no se animaban a sacar nada y se notaba que necesitaban ropa”, cuenta Mariana. Ella se acercó y les explicó que era gratis y que se podían llevar lo que necesitaran. Entonces uno de ellos tomó una bufanda y el otro una campera. “Los dos me dijeron que darán a conocer la iniciativa y que ellos se iban a fijar si también podrían traer ropa para le perchero”, contó emocionada.
“La realidad es que el perchero es una excusa para generar vínculos, salir de nuestra comodidad y ver que hay otra realidad, tal vez ajena, pero no por eso deja de existir”, reflexionó. Y ya se ve que con un poco de buena voluntad, todo se puede.
Mientras tanto, en la ciudad, funcionan otros percheros en:
- San Martín al 1000, Plaza Montenegro.
- Dorrego al 200, Gimnasio Área Fitness.
- Laprida al 2100, ex Hogar de Huérfanos.
- España y el río, parque España.
- Pasaje Bordabehere y Avellaneda, debajo del viaducto.
- San Martín y Ayolas.
- Lavalle 936, Club Atlantic Sportmen. Compromiso de todos.
Desde Rosario Solidaria, Jorgelina de la Torre explicó que los percheros solidarios requieren del compromiso de todos, tanto de quienes se llevan la ropa, que no deben recoger prendas de más para vender, como de quienes las donan. “No se pueden dejar allí ropas sucias o rotas, porque hay que pensar que eso es para otra persona que lo necesita, y para ello es importante comprometerse porque no hay nadie que esté vigilando, los percheros son de todos los rosarinos”, fundamentó y por eso cada vez que alguien le pregunta qué hacer con personas en situación de calle, ella explica: “Lo primero es saludar como a cualquier otro y tratarlo como una persona, después hay que pensar en cómo se lo puede ayudar. El tema es que cada uno se comprometa desde lo personal. Por ejemplo es muy bueno que si uno pasa por delante de un perchero solidario y ve que hay ropa en el suelo, la levante y la cuelgue, es algo muy simple pero de esta manera se logra mantenerlos”, subrayó.