29-03-16

Habilidades laborales para personas con sufrimiento psíquico

Casa del Paraná es un lugar para quienes padecen esquizofrenia, depresión o trastorno bipolar. Allí aprenden a trabajar

Relacionado

Casa del Paraná es una asociación civil sin fines de lucro que nació en Rosario, en 2007, y busca que quienes padecen esquizofrenia, trastorno bipolar o depresión puedan aprender a vincularse socialmente y a trabajar para luego conseguir un puesto laboral. Este año la entidad inauguró una nueva sede, mucho más grande en Saavedra 1263 (San Martín al 3500) para dar más oportunidades.
El funcionamiento de Casa del Paraná es muy distinto a lo que se conoce en Rosario. La modalidad se denomina “casa club”. No tiene nada que ver con un centro de día. Al contrario, allí se trata de aprender habilidades para la vida y de insertarse laboralmente.
Lo primero es que quienes asisten a Casa del Paraná no son pacientes sino “miembros” que al igual que los coordinadores toman sus propias decisiones y optan por la actividad que desean hacer ese día.
Cada uno elige qué días de la semana acudirá al lugar, qué actividades realizará y en qué horarios.
La directora ejecutiva, Rita Larrañaga, explicó que los requisitos para poder ser parte de Casa del Paraná es ser mayor de 18 años, tener un diagnóstico de enfermedad psiquiátrica, ser una persona con autonomía, y estar en tratamiento psiquiátrico o psicológico ya que esto no se brinda en el lugar. El día a día La casa club funciona de lunes a viernes, de 9 a 17. La primera actividad es el desayuno y luego la reunión de trabajo, donde los miembros junto con los coordinadores organizan la jornada.
Hay una gran pizarra donde están escritas todas las tareas que se deben hacer en ese día, y cada uno elige cuál de ellas quiere realizar.
“Cada uno en el trabajo que realiza desarrolla sus capacidades _ explicó Rita_ porque aquí dejan de ser pacientes para participar activamente en su recuperación”.
Dentro de las actividades se encuentran las tareas de recepción, limpieza y orden del edificio, cuestiones administrativas que tiene que ver con el manejo de la computadora y comunicación, que implica manejar el Facebook, la página web o redactar noticias de la institución.
El jardín es otra gran tarea, además de la huerta y la cocina, ya que los que desean pueden desayunar, almorzar y merendar en la casa.
Las tareas se vuelven a distribuir cada día. Las distintas áreas cuentan con un coordinador y los miembros rotan para aprender de todo.
Ahí no termina todo. En Casa del Paraná procuran que los miembros puedan ubicarse laboralmente y por ello firmaron convenios con distintos locales comerciales donde los miembros trabajan por un tiempo. Por ejemplo, dos de ellos son encargados de mantenimiento y limpieza en un bar céntrico de la ciudad.
“Esto les va dando la práctica necesaria para que puedan conseguir un trabajo como ya lo han hecho muchos de los que pasaron por Casa del Paraná”, contó Rita. Modelo pionero Casa del Paraná es la primera institución del país que replica el modelo casa club que nació en Estados Unidos en 1948. Hace pocos meses se abrió un lugar similar en Gualeguaychú, Entre Ríos y otro en Guadalajara, México.
Por la entidad rosarina ya pasaron más de 70 personas y muchas de ellas lograron volver a vincularse socialmente además de conseguir un empleo.
Actualmente, acuden personas que se atienden en el ámbito privado, y también muchos que han sido pacientes del hospital psiquiátrico Agudo Avila y de la Colonia de Oliveros.
La entidad se sostiene con el aporte mensual de socios y con la ayuda de una fundación y de un generoso particular.