24-11-15

Inédito: Chicos discapacitados tomaron la primera Comunión

En el centro de día Renacer trabajaron la inclusión en la fe y el pasado domingo los chicos accedieron a los sacramentos

En el centro de día Renacer trabajaron la inclusión en la fe y el pasado domingo los chicos accedieron a los sacramentos “En nuestro centro de día todas las actividades las trabajamos desde la inclusión, queremos que los chicos estén integrados a la sociedad y hace dos años que apuntamos a que también puedan acceder a la fe”, explicó Luciano Mancino, administrador terapéutico del Centro de Día Renacer.
Así, luego de dos años de preparación, con catequistas especializadas en discapacidad, 12 chicos que asisten a este centro de día tomaron la primera Comunión y dos la Confirmación, en la iglesia San Francisco Solano (Mendoza 4101). Se trata de una experiencia inédita en Rosario. Consulta a los padres. “Cuando nos planteamos en qué ámbitos podíamos seguir trabajando en la inclusión de los chicos, se nos ocurrió que podría ser el deporte y la religión. Para eso hicimos una consulta previa con los padres y la verdad es que nos sorprendió porque el 80 por ciento nos dijo que quería que brindáramos conocimientos sobre la fe a los chicos”, explicó Luciano.
Así, dos años atrás se buscaron las profesionales idóneas para este trabajo. Se trata de catequistas, especializadas en discapacidad, que de forma voluntaria todos los viernes comenzaron a dar clases de catecismo a los chicos.
“Ellos aprenden de forma natural” apuntó María José Mancino directora de la institución. “Como cualquier niño, ellos tienen una capacidad especial para captar las cosas de Dios, no se cuestionan todo como hacemos los adultos”, señaló.
El domingo pasado se realizó la ceremonia a la que asistieron no sólo los familiares de los chicos sino que también lo hizo todo el personal del centro de día y los terapeutas.
“Fue muy especial y emotivo. Para muchos padres significó la realización de un sueño que pensaron que no iban a poder ver en su vida”, destacó la directora.
La ceremonia estuvo a cargo del sacerdote Jorge Aloy, capellán de la Colonia Psiquiátrica de Oliveros, y encargado de discapacidad dentro de la arquidiócesis de Rosario.
En tanto, desde Renacer destacaron que el centro no es confesional, pero pensaron que ofrecer la enseñanza de la religión podría ser una alternativa interesante para las familias que así lo quisieran.
Por su parte, los papás no sólo la aceptaron, sino que agradecieron vivamente la oportunidad que se les brindó. Cambio de paradigma. En este centro de día se propusieron cambiar de paradigma al encarar los tratamientos para los chicos discapacitados. “Muchas veces al trabajar en discapacidad el paradigma está puesto en lo que les falta y no se piensa en todo lo que pueden aportar a nuestra sociedad. Nosotros tenemos una mirada diferente, queremos que pasen de ser observados a y ser sujetos sociales y activos pensando en lo que pueden aportar desde su lugar, como cualquier ciudadano”, manifestó María José.
Por eso los chicos realizan actividades comunitarias externas donde se interrelacionan con otro chicos. Por ejemplo, hacen actividades solidarias. “No los vienen a ayudar a ellos, sino que ellos hacen visitas a los geriátricos para alegrar a los abuelos”, destacó la directora de Renacer.
También juntaron ropa para donar cuando hizo falta y colaboraron con otros chicos cuando fue la explosión del edificio en Salta y Oroño. “Esto también despierta en los padres la posibilidad de verlos en forma activa”, comentó.
Desde hace tiempo, en Renacer además de los talleres terapéuticos se enseñan a los chicos hábitos para la convivencia como el respeto, la solidaridad y la paciencia entre otros. De la misma manera, a través de talleres, de imágenes, cuentos y de visita a la parroquia los chicos fueron adquiriendo conocimientos sobre la religión.
Para saber los resultados bastaba ver la cara de los chicos y de los padres el domingo en la iglesia...