Página Solidaria

Buscan apoyo para construir un jardín de infantes en Cabín 9

La asociación Desarrollo y Promoción Social (Dyps) proyecta levantar un espacio educativo modelo para niños en uno de las zonas más vulnerables
 

Hace seis años nació el jardín de infantes Surcos como respuesta a una urgente necesidad de la zona ya que los demás espacios educativos se encontraban totalmente colmados y los más chiquitos no tenían más opción que la de estar en la calle. Las aulas se abrieron en el centro educativo “Cuatro Vientos” ubicado justo en el límite entre Rosario y Pérez, en el barrio Cabín 9. La demanda creció año a año y hoy es urgente la construcción de planta del jardín para poder dar lugar a más niños.
Es por esto, que la asociación civil sin fines de lucro Desarrollo y Promoción Social (Dyps) asumió la tarea de comprometerse a buscar los fondos necesarios para construir las aulas y todo lo necesario para que Surcos pueda funcionar en un espacio adecuado a las necesidades de los más pequeños.
Con este fin, y entre otras actividades, el bado 24 de este mes, se realizará una cena solidaria, en el salón Metropolitano, para recaudar fondos para la construcción.
 
Una necesidad imperiosa. Surcos nació como una iniciativa de un grupo de personas de Rosario que luego de trabajar solidariamente en la zona de barrio Godoy y Cabín 9 vieron la imperiosa necesidad de que hubiera un jardín de infantes para niños de 3 y 4 años.
Ante esto iniciaron “Surcos” de manera totalmente solidaria en aulas prestadas del complejo educativo Cuatro Vientos ubicado en la calle El Chajá (o camino límite) 8790.
Con el tiempo las necesidades fueron creciendo y cada vez se anotaron más chicos. La realidad es que las maestras y directoras tuvieron que empezar a rechazar solicitudes porque realmente no hay más espacio físico para albergar a más niños.
De allí la urgencia por construir las propias aulas para dar cabida a todos los chicos y garantizarles a todos el derecho a la educación.
Para tener una idea, el jardín Surcos hoy cuenta con 70 niños, pero 95 quedaron afuera por falta de espacio.
 
Un jardín con todas las letras. “En Surcos trabajamos con tres pilares: La formación pedagógica acorde a la edad, la estimulación temprana y el aprendizaje en virtudes humanas”, explicó una de las directoras del jardín, Ana De Luca. Además, y para complementar la educación de los niños, en Surcos también funciona una escuela para padres donde una vez por mes reciben charlas a cargo de profesionales como abogados, juez de menores, orientadoras familiares, nutricionistas y pediatras, entre otros.
Cada día los niños reciben un desayuno saludable que está a cargo de un nutrido grupo de voluntarias que se ocupan de cocinarlo y llevarlo hasta el jardín y de servirlo a los chiquitos.
“Nuestro objetivo es el desarrollo de las potencialidades de cada niño y la contención familiar”, señaló De Luca. “A la vez queremos que adquieran valores para que puedan ser ciudadanos responsables y puedan tener un proyecto de vida”, agregó.
La realidad es que los niños de Surcos a los tres años ya saben distinguir las letras del abecedario y en salita de cuatro ya pueden reconocer las palabras y los números.
Las demás escuelas de la zona reconocen que llegan con un alto nivel de estimulación.
Pero el gran reconocimiento que reciben quienes trabajan en Surco es la alegría de los padres que desean que sus hijos estén en el jardín porque saben que les podrán brindar una oportunidad que ellos no tuvieron.
“Como todo padre añoran lo mejor para sus hijos y por eso nos piden que sigamos allí y que no nos vayamos. Para ellos Surcos ya es algo prioritario”, confió De Luca.
El sueño de todos es que el jardín pueda contar lo antes posible con una sede propia en un terreno muy cercano para aumentar la capacidad y recibir a todos los niños de la zona.