26-05-15

Un taller permite la inserción laboral de los discapacitados

Una distribuidora de la empresa Arcor en Rosario cuenta con más de 10 personas con capacidades diferentes trabajando. Una opción real de inclusión

Gustavo Cúneo tiene 39 años y es el gerente general de una de las 170 distribuidoras de Arcor del país. Inquieto por sumar un valor agregado a su empresa, incorporó un taller donde trabajan chicos  con discapacidad, que asisten a los talleres de la Asociación Padres por la Igualdad de Rosario (Applir). Hoy la empresa ya cuenta con dos de esos chicos como empleados de planta permanente. Gustavo creció entre cajas de
mercadería, porque su papá empezó con una distribuidora en su propia casa, hace 43 años. Desde los seis años empezó a ayudar a su padre y a los 10 años ya confeccionaba facturas. Con el tiempo empezó a incorporar en la empresa prácticas de responsabilidad socialempresaria como el reciclado, el cuidado del agua y la luz entre otras. Sin
embargo, sentía una fuerte inquietud por hacer algo más desde la empresa.

Así, en una reunión de fin de año de la empresa, manifestó su inquietud y uno de los empleadosle contó que tenía una hermana con síndrome de Down, que iba a una fundación que peleaba por la inclusión de estos chicos.

Sin tener experiencia previa, ni conocer a nadie con síndrome de Down Gustavo se acercó a Applir y les propuso implementar en la distribuidora un taller productivo,
donde los chicos pudieran aprender a trabajar, adquirir experiencia y cobrar un sueldo por ello.

Así fue como en el 2010 comenzó el primer grupo. Los chicos, que previamente se anotan
en Apllir asisten al taller como a cualquier trabajo. Tienen que cumplir horario y hasta cuentan con un uniforme.

“Ellos se ocupan de reacomodar ciertos productos que, en el embase original que envía Arcor, no se pueden vender en quioscos chicos. Por ejemplo una caja de bombones de un solo sabor es difícil que salga en un negocio pequeño, entonces los chicos arman
cajas de varios sabores, que luego se entregan en esos comercios”, explicó el empresario.

Gustavo ya contaba con personas que hacían ese trabajo. “Los chicos de Applir los reemplazaron y para mi sorpresa en el primer mes cuadriplicaron la producción”, relata.

Sorpresas.Esta experiencia sirvió para que Gustavo como tantosotros en la empresa descubrieran las cualidades de los chicos con discapacidad. “Se desarrollan  muy bien con tareas monótonas, no se quejan cuando se les cambia la tarea, no son conflictivos,
son muy responsables en cuanto al horario, están preocupados porla producción, y son muy comprometidos con el trabajo”, describe el gerente que considera una verdadera inversión en todo sentido.El taller funciona en la misma sede de la distribuidora, de lunes a jueves, de 14 a 16.30.

contratados.De ese taller Gustavo contrató a Magalí, que ahora forma parte del  staff  permanente de la empresa. “Ella cuando termina su trabajo y no tiene nada para hacer sale a quejarse para que le demos más trabajo”, cuenta el gerente, que aclara: “Magalí tiene sindrome de Down pero no por eso la tratamos diferente. Es una empleada más, trabaja cuatro horas por la mañana y es una más, porque creo que esa es la verdadera
inclusión”, remarca Gustavo.  

Luego también contrataron a otro chico que trabaja como ayudante de repositor en un supermercado y lo hace muy bien.  “Está siempre de buen humor y es muy agradecido”, cuenta Gustavo.

Por este taller ya pasaron 25 chicos, y es una oportunidad para que conozcan sus habilidades laborales. Ahora la meta de Gustavo es  contagiar a otros para que se animen a insertar a los chicos también en otras empresas. “Yo era una persona que esperaba que los cambios viniesen de afuera y con todo esto me di cuenta de que  a partir de uno se pueden cambiar muchas cosas, por ejemplo rompercon prejuicios sobre los chicos con discapacidad”, concluyó. Talleres por la igualdad
La Asociación Padres por la Igualdad Rosario (Applir) está formado por un grupo de padres que buscan brindar a los jóvenes con discapacidad intelectual espacios de sociabilización creando ámbitos de adultez transitables en conjunto con sus familias.

Funcionan en Suipacha 1038. Actualmente realizan talleres de baile, folclore, video, fotografía y teatro entre otros.Para poder mantener las diferentes actividades, se realizará un almuerzo a benerficio.

La cita es el 7 de Junio a las 12.30, en Pasco 1537. Reservas de tarjetas al 464-6045 o 155781093