26-11-2014

Sonrisas que curan: medicina infantil con creatividad

La iniciativa, que funciona con éxito en otros países, apunta a convertir los hospitales  de niños en lugares más agradables

“Para los más chicos ir al médico es una aventura en otras partes del mundo, casi como ir a Disney... la infraestructura camuflada: hospitales que parecen castillos, tomó grafos que semejan naves espaciales, sillas de ruedas que simulan carruajes de princesas etc. permite que los niños pierdan el miedo, que sus experiencias sean más placenteras y agradables”, dice Fernando Arias, promotor de la iniciativa solidaria “Sonrisas que curan”.

“Sonrisas que curan” es una asociación sin fines de lucro que, a través de la creatividad, busca adaptar infraestructura, equip miento, mobiliario e insumos de hospitales y sanatorios al imaginario infantil a fin de convertir los tratamientos médicos para niños en experiencias más agradables y amenas.

El proyecto surgió en 2013 cuando Arias tuvo que recorrer diferentes hospitales y sanatorios debido aun problema de salud que padeció su hija. “Estando en el Garrahan fue donde más me chocó esta realidad. En aquella oportunidad, me tocó estar con mi nena que tuvo algunos problemas respiratorios.Más allá de la parte humana que es excelente, las salas frías y desperso nalizadas, las paredes blancas y los techos altos hacen que el estado de ánimo se te vaya al diablo”, afirma el realizador audiovisual.  

Así, tras toparse en varias oportunidades con postales similares: espacios de atención fríos, despersonalizados y oscuros, Fernando decidió levantar el ánimo de grandes y chicos que atraviesan situaciones similares: a principios de año creó en Facebook la comunidad local “Sonrisas que curan”, que rápidamente contó con la adhesión de más de mil voluntarios y actualmente continúa creciendo.

Conformado por un numeroso y variado grupo de profesionales y voluntarios (médicos, arquitectos, diseñadores, psicólogos etc.)el equipo de “Sonrisas que curan” pretende replicar el modelo de “hospitales amigables” en la ciudad. La idea es que los fondos para llevar adelante proyectos, provengan de donaciones particulares y aportes de empresas rosarinas a la cuenta creada por la asociación civil en Mercado Pago, un sistema de depósito de dinero virtual desde el sitio www.mercadopago.com.


“Está probado científicamente que modificaciones de este tipo en hospitales ayudan en la recuperación de los chicos, disminuyendo considerablemente el estrés que provocan dichas situaciones”, subraya Fernando, quien ade más concluye: “El desafío de esta  iniciativa consiste en apelar a la creatividad para llegar más fácilmente a los chicos. Si el adulto vea un tomógrafo como a una herramienta agresiva, pensemos como se magnifica dicha imagen en el imaginario de un chico. Como papá lo veo cuando tengo que hacerle algún tratamiento a la nena...Tenemos la tranquilidad que se hace en otros lados del mundo y tiene un resultado genial”.

En Semana Santa, el grupo devoluntarios que forma parte del proyecto se disfrazó de superhéroes y llegó al Hospital Alberdi (avenida Puccio al 500) para realizar una remodelación pequeña: la colocación de una nueva puerta para habilitar un consultorio.

“Fuimos tanteando diferentes hospitales de la ciudad. El Alberdi nos dio el okey y nos abrió sus puertas rápidamente. Pese a ser una obra chica, esta primera experiencia tuvo mucho éxito y seviralizó rápidamente. Necesitamos tomar impacto para que la gente se sume”, manifiesta Arias.

Próximamente “Sonrisas que curan” realizará, en dicho nosocomio ubicado en la zona norte
de la ciudad, una intervención arquitectónica y de diseño de mayor envergadura: la reforma integral del Área de Pediatría del Hospital Alberdi, obra que demandará una
inversión aproximada de $ 200.000. Quienes quieran colaborar pueden ingresar en: http://www.sonrisasquecuran.org/ https://www.facebook.com/sonrisasquecuran. Ver video en: https://www.youtube.com/watch?v=aJqxuhJTm_M#t=10

El nombre de esta iniciativa solidaria se inspiró en la obra del médico y payaso estadounidense Patch Adams, inventor de la risoterapia y director del Instituto Gesundheit,quien sostiene que “curar puede ser un intercambio de amor y no una transacción económica” y cree que el humor y la alegría pueden ser utilizados con fines médicos y terapéuticos.

En declaraciones a Unicef, Adams afirmaba: “Soy un payaso y un doctor, quiero hacer reír y quiero curar, mejorar las vidas de las personas. A veces creo que la humanidad ha elegido sufrir en busca de riquezas, y esto ha generado muchos problemas. Pero ningún problema proviene de los niños. Sus sonrisas son el espejo de la inocencia”.