Página Solidaria / 18 Julio 2017

Organizaciones juntan juguetes para el Día del Niño

Un grupo de cerca de 170 moteros harán rugir los motores por los chicos. El 6 de agosto, a las 9, saldrán desde la plaza Pringles y repartirán juguetes en el hospital Centenario, en el jardín Surcos de Cabín 9 y en un comedor de Granadero Baigorria. Para poder realizar esta caravana y llevar un regalo a cada niño, están juntando juguetes.
“Un día por mi trabajo estaba recorriendo una calle, entre Cabín 9 y barrio Godoy, en zona oeste y me crucé con unos chicos que tenían una gomera para cazar palomas. Les pregunté porqué las mataban y me contestaron que eran para comer”, contó Marcos Duclós, quien conmovido e indignado empezó a pensar cómo podría ayudarlos. “Así nació la idea de ir con amigos, que también tienen motos, para poder llevarles algo a esos chicos”, agregó el joven que inició la ya tradicional Motocaravana Solidaria que ya va por su tercera edición. 
Ahora necesitan juguetes para poder repartirlos en la sala de oncología del hospital Centenario, el jardín de infantes Surcos de Cabín 9, 
y el comedor Las del Indú, de Granadero Baigorria.
Los que quieran donar juguetes nuevos o usados, pueden llevarlos a:
* Familia Abruzzesa, Santiago 1334.
* Bar Neco’s, Pellegrini y Alsina.
* Sindicato Apel: Corrientes 1225.
* Si no lo pueden llevar a estos lugares, los moteros se ofrecen a retirarlos por el domicilio. Para ello habrá que llamar al 153-366805. 
Luego los voluntarios clasifican los juguetes por edad, sexo y preparan especialmente los que serán para niños oncológicos y los envuelven a todos para regalo. El objetivo es que cuando empiece agosto ya tengan todos los paquetes listos.
Para más información visitar la página Motocaravana solidaria en Facebook.

Libros de cuentos 

Por su parte, la Fundación Virginia Fidelli está juntando libros de cuento y para pintar, ceritas, fibras y lápices de colores para el Día del Niño. Se recepcionan en:
* Córdoba 2442.
* Andrade 989. 
* Dorrego 2765. 
* Génova 1441.
* Buenos Aires y Rioja (Farmacia Araujo). 
* Mendoza 4180.
* Colombres 495.
* Vieytes 577. 
* Larrea 689 bis.

En El Hogar

En el ex hogar del huérfano (actual Hogar) están juntando ropa de bebés, pañales, juguetes, libros de cuentos y juegos didácticos, que se repartirán en la Maternidad Martin y en la del hospital Roque Saenz Peña.
Los que puedan colaborar deberán llevar las donaciones, de lunes a viernes, de 8 a 16, a Laprida 2129. Para más datos llamar al 482-2664, o escribir al e-mail: hogarhuerfano@gmail.com.

Para San Francisquito

#UnJuguetePorUnaSonrisa es una campaña que organizaron un grupo de jóvenes para celebrar el Día del Niño en el barrio San Francisquito el 20 de agosto.
Cuentan con más de 30 lugares de la ciudad para poder dejar las donaciones. Necesitan juguetes nuevos y usados en buen estado, cotillón, leche, cacao, facturas, mate cocido y golosinas.
Los que quieran donar podrán llamar al 152-299173. Para más datos consultar en Facebook: Un juguete Por Una Sonrisa.

Página Solidaria / 11 Julio 2017

"Odontolocos", profesionales con mirada humana


Se llaman Odontolocos, y en realidad son idealistas. Apuntan a cuidar los dientes sanos, a prevenir caries con el cepillado dental y a tratar a cada paciente como una persona y no como una patología. Cada año viajan a comunidades rurales, alejadas de todo tipo de atención sanitaria, para tratar a adultos y niños. Estos odontólogos contaron a La Capital cuáles son sus principios y cómo los aplican. 

Otro paradigma

Los Odontolocos no son improvisados. Durante todo un año realizan el curso Teoría y práctica del modelo de odontología preventiva y comunitaria, en la Facultad de Odontología de la Universidad Nacional de Rosario, y culminan con una práctica de una semana en un paraje remoto del país. 
Allí aplican los conocimientos y sobre todo adquieren experiencia en humanidad. Para ellos no se trata de caries sino de personas a las que se debe cuidar.
El director del curso, Eduardo Williams, más conocido como Addy, explica que en las clases “se busca instalar una concepción de trabajo enfocada en la salud, distinta al modelo médico hegemónico”.
Los Odontolocos priorizan las acciones de promoción de la salud y atención primaria, y fijan sus objetivos en términos de mantenimiento y mejora de la salud bucal y no en la cantidad o complejidad de las prestaciones realizadas. 
Esto significa que estos profesionales no sólo realizan intervenciones odontológicas clínicas, sino que también se expanden a lo no clínico, porque ellos enseñan a cuidar los dientes, y lo hacen a través del juego y de la dramatización para que los niños y adultos no sólo aprendan cómo hacerlo sino que también estén motivados para incorporar ese hábito de higiene a la vida diaria.
Desde hace 10 años, en octubre viajan a algún extremo del país.
“Vamos con una propuesta de actividades lúdicas para que los chicos adquieran los hábitos saludables”, cuentan Elisa Bellmann, Diego Yeates y Ernesto Turcato, parte del equipo de Odontolocos. 
En las localidades observaron cómo fue cambiando el concepto de odontólogo. Al principio, los chicos definían al odontólogo como aquel “que te arranca la muela”, y pedían a los profesionales que les hagan extracciones. Pero, pasados estos 10 años la concepción cambió. Ahora los chicos explican que los profesionales son “los que nos ayudan a cuidar los dientes”, y la demanda es otra: Les piden que lleven cepillos para poder mantener limpia la boca.
También cambiaron la práctica. Desde hace cuatro años no hacen más extracciones, porque se dieron cuenta de que no se puede seguir controlando a los pacientes luego de haber hecho la extracción. Por sobre todo cuidan los dientes sanos y arreglan las caries que haga falta.

De la boca al mundo

“De la boca al mundo” es el lema de esos viajes que realizan gracias a la colaboración de los Clubes Argentinos de Servicio.
Antes cambiaban de lugar cada año, pero luego se dieron cuenta de que era necesario volver para poder evaluar los resultados y seguir creciendo.
En esos lugares no hay atención odontológica, pero tampoco agua potable, no hay agua ni señal del celular, y caminan muchas horas para llegar a un centro de salud.
Este año además los alumnos organizaron rifas para poder pagarse el viaje.


Página Solidaria / 4 Julio 2017

“El planeta no está en peligro, pero sí los seres humanos”

“¿Cómo vamos a solucionar la gran paradoja de un mundo cada vez más conectado y a la vez cada vez más dañado por el calentamiento global, las inundaciones, las sequías y el hambre?”, se preguntó el filósofo colombiano Bernardo Toro en el Foro Moverse 2017. La respuesta fue clara y simple: “Si no optamos por la cultura del cuidado vamos a desaparecer”.

Bernardo Toro es un pensador referente en América latina. Responsable de Avina fundación enfocada a producir cambios a gran escala para el desarrollo sostenible y trabajó como asesor de Unicef y del Banco Mundial entre otras entidades.
Es uno de los impulsores de la llamada “Cultura del cuidado” y lo plantea como la única salida a este mundo cada vez más dañado y desequilibrado.

Riqueza y poder

“Hasta este momento nos estamos rigiendo por un paradigma basado en el poder, el éxito y la acumulación”, explicó en diálogo con este diario. “Sin embargo, las consecuencias de la aplicación están a la vista: calentamiento global, hambre, sequía, inundaciones, migraciones, guerras...”.
Toro sostiene que “el cuidado no es una opción, sino la única forma de salir adelante en el momento que estamos viviendo”.

¿Qué es la cultura del cuidado?

Es cuidar. Cuidar de las personas que queremos, de las que tenemos cerca, y de aquellas que no conocemos. Por ejemplo, cuando cuidamos el agua, estamos logrando que ese recurso escaso llegue a quienes no lo tienen, y de esa manera “cuidamos” a quienes no conocemos. También es cuidarse a uno mismo, el cuerpo y el espíritu y cuidar la naturaleza, las cosas que usamos, y los bienes públicos.

¿Qué valores sustentan la cultura del cuidado?

La comensalidad (que todos puedan comer), la conversación, que podamos escucharnos y compartir ideas, recuperar el respeto por el otro, y la hospitalidad. Esto es clave, porque o aprendemos a cuidarnos o perecemos como raza humana.

¿Qué entiende por riqueza?

La riqueza es el conjunto de bienes, servicios, relaciones y ambientes que nos permiten vivir dignamente y cuidar los bienes ecosistémicos del planeta. Es distinto del dinero. La riqueza es lograr con el dinero negocios del “ganar ganar” donde otros puedan por ejemplo lograr un empleo si un empresario con dinero lo invierte.
Sólo en una cultura del cuidado puede desarrollar mucha compasión y mucha riqueza, por eso animo a los empresarios a generar esta cultura, a generar riqueza y cuidado. Las empresas depredadoras no tienen futuro.

¿Cómo define solidaridad?

La solidaridad es una virtud aburrida, no tiene glamour, porque requiere una inmensa dosis de imaginación, para poder ponernos en el lugar del otro. Por eso es difícil la solidaridad. Cuando llega a niveles altos, se la llama compasión: La capacidad continua de trabajar para aliviar el dolor del otro. Y esto requiere mucha fuerza interior. Cuando hay solidaridad todo alcanza, todo se puede.

¿Qué logros trajeron la comunicación y la tecnología?

Uno muy importante, porque gracias a los avances tecnológicos hoy estamos en condiciones de dialogar con personas muy distintas lo cual nos permite reconocernos como una sola especie. si esto fuera así podríamos acabar con la guerra y el hambre.fundación enfocada a producir cambios a gran escala para el desarrollo sosteniblefundación enfocada a producir cambios a gran escala para el desarrollo sostenible

 




Página Solidaria / 27 Junio 2017

Plato Lleno recupera la comida que sobra en los eventos

La asociación civil Proyecto Plato Lleno nació en Buenos Aires cuando dos personas que se dedicaban a la organización de eventos se pusieron a pensar qué se podía hacer con toda la comida que sobraba en cada oportunidad. Así nació proyecto Plato Lleno, una iniciativa que recupera los excedentes y los reparte a comedores necesitados.

“Se necesitan voluntarios y algún transporte, además de muchas ganas de ayudar”, cuenta Paula una de las iniciadoras de este proyecto que ya se extendió en otras ciudades del país, y ahora busca interesados para instalarlo en Rosario.
“Veíamos que en cada evento sobraba mucha comida y que se tiraba, por eso decidimos recuperarla y destinarla a donde hiciera falta”, cuenta la joven que ahora trabaja a tiempo completo en la organización de esta iniciativa.
Ellos lo llaman “rescate”. Cuando un salón de fiestas, una empresa de catering, o los mismos dueños de la fiesta llaman a Plato Lleno para darles el excedente (no las sobras de cada plato) sino todas aquellas porciones que no se distribuyeron entre los invitados, a eso se le llama “rescate”.
“Tenemos más de 100 voluntarios, aunque 50 son los activos, con quienes nos comunicamos para ver si pueden ir a rescatar la comida y llevarla al comedor más cercano”, continua la organizadora.
Cuando los voluntarios llegan al salón o a la cocina se colocan el delantal, la gorra y los guantes y comienzan a repartir la comida en porciones, para que llegue de esa forma al lugar más cercano que pueda distribuir esas raciones.
Muchas veces nos pasa que la misma empresa de catering nos llama para ver a dónde pueden donar lo que les quedó y rápidamente los contactamos con el comedor más cercano”, indicó Paula que sabe que cuando hay un rescate Proyecto Plato Lleno se pone en movimiento para recuperar esos alimentos que de no ser por ellos, terminaría en la basura.

Expansión


Proyecto Plato Lleno ya funciona en otras ciudades del país. Grupos de voluntarios se contactaron con los chicos de Buenos Aires para replicar la idea en su localidad. Así comenzó a funcionar activamente en Posadas, Mendoza y Mar del Plata. Además están ilusionados con que también llegue a Rosario, pero para eso hace falta que voluntarios locales se acerquen a la iniciativa porteña.
Pero no sólo quedó en el país. Este año Proyecto Plato Lleno comenzó en Costa Rica y se está por lanzar en Colombia. La iniciativa interesa y con un poco de buena voluntad se puede organizar sin mayores costos. El objetivo es ser un intermediario entre quien dona y quien lo necesita.

Puerta a puerta


Al principio, cuando empezó Proyecto Plato Lleno, los voluntarios se fueron contactando con las empresas de catering, pero ahora es al revés, ahora los llaman a ellos.
Y también lo hacen empresas que producen alimentos y que cuando hay algo que no se puede vender, llaman a Proyecto Plato Lleno. Ejemplo de ello es una empresa de pan de miga, que cuando salen mal los cortes y no se puede usar el pan para sandwich, solicitan a los voluntarios que lo lleven a un comedor donde pueda ser consumido.
“En nuestra lucha contra el desperdicio de alimentos hemos logrado recuperar más de 160 toneladas, que fueron distribuidas en Instituciones”, concluye Paula quien utiliza el hastag #LaComidaNoSeTira como eje de la organización.